el ajenjo en el huerto

el ajenjo en el huerto

El ajenjo es un buen aliado para nuestro huerto orgánico siempre que sepamos utilizarla, contiene sustancias tóxicas que no solo hacen que tengamos que tener sumo cuidado con su consumo (infórmate bien antes de consumirla) sino que además tenemos que prestar atención a donde y como la cultivamos ya que puede convertirse en un auténtico dolor de cabeza.

Las hojas y flores contienen un potente alcaloide llamado absintina que hace que su presencia en el huerto de aromáticas esté desaconsejada ya que va a inhibir el crecimiento de otras plantas como el anís, el hinojo, la salvia, el comino… también nos dará problemas si la situamos cerca de nuestras plántulas jóvenes de hortalizas. La presencia de la absintina se prolonga una vez cortada la planta por lo que nunca la utilizaremos para hacer compost.

No es por tanto un buen compañero de viaje para el huerto, solamente las zanahorias se benefician de su presencia ya que repele a la mosca de la zanahoria pero tal vez sea mejor experimentar con otras plantas que producen el mismo efecto y no son un problema para el resto de los habitantes de nuestra huerta.

Pero el que no sea un buen vecino no quiere decir que no sea un buen aliado, sus poderes insecticidas son bien conocidos siendo común cortar unas ramitas de ajenjo para meter en el armario y así evitar las polillas o bien ponerlo en las bodegas para espantar a los ratones, también se usa en los gallineros para acabar con los piojos de las gallinas.

En el huerto es muy eficaz contra las orugas, podemos utilizarlo contra la oruga del tomate, la carpocapsa de la manzana, algunas orugas del tomate… también es eficaz contra ratones, babosas y caracoles y en menor medida contra el pulgón

La preparación es sencilla, basta poner 300 gr de hojas frescas en 10 litros de agua y dejarlo macerar durante una semana, posteriormente diluiremos la mezcla un 20 % y pulverizaremos las zonas afectadas una vez por semana

Cómo cultivar ajenjo

Se siembra de la primavera al verano en una tierra que debe mantenerse húmeda durante mucho tiempo. La semilla se planta muy superficialmente.

En verano para mantener el suelo húmedo es necesario rociar a menudo y mantener la bandeja de semillas en la sombra.

En el otoño las plantas se transfieren al suelo, el ajenjo prefiere los suelos pobres y pedregosos sin anegamiento.

Situar las plantas a una distancia de 40 cm entre hileras y 20 cm entre filas.

Se trata de una planta muy resistente que lleva bien el frío del invierno. No tiene ninguna enfermedad en particular y puede sufrir solamente los veranos especialmente secos.

Posted on 31/01/2017 by Pablo Natura 0 2497

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